Un gallo vampiro
Ciro tiene un problema MUY sonoro que no lo deja dormir: el gallo. Por algún motivo que Ciro no logra comprender del todo, al gallo le encanta el sol. ¡Y no sólo eso! Como si fuera poco, cada vez que el sol sale le dedica una prolongada serenata. Es por esto que Ciro decide tomar una decisión radical.