Tim Curry muere a los 80 años: adiós a una leyenda de culto
El legendario actor británico Tim Curry, célebre por dar vida a Frank-N-Furter y al terrorífico Pennywise, falleció en Los Ángeles a la edad de 80 años.

El legendario actor y cantante británico Tim Curry falleció pacíficamente este martes a los 80 años de edad en su residencia de Toluca Lake, Los Ángeles, luego de enfrentar severas complicaciones de salud que lo aquejaban tras sufrir un derrame cerebral en el año 2012.
Su partida fue confirmada por su mánager y amiga de toda la vida, Marcia Hurwitz. A lo largo de cinco décadas de trayectoria, el intérprete se distinguió por su extraordinaria capacidad para moverse sin esfuerzo entre la comedia, el horror y el drama.
El legado inmortal de Tim Curry y sus grandes personajes
Aunque su salud se vio mermada drásticamente tras el accidente cerebrovascular de 2012, Curry se mantuvo activo realizando trabajos de actuación de voz en series de televisión y videojuegos. El público lo recuerda con un profundo cariño gracias a su inigualable carisma y su singular capacidad para robarse cada escena en la que aparecía.
Entre sus papeles más memorables en el cine y la televisión se encuentran:
- El exuberante científico Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show.
- El aterrador payaso Pennywise en la miniserie de televisión It de 1990.
- El astuto mayordomo Wadsworth en la clásica película de misterio Clue.
- El entrometido conserje del Hotel Plaza en Home Alone 2: Lost in New York.
De los escenarios de Londres a la gran pantalla
Nacido en Cheshire, Inglaterra, en 1946, Curry inició su carrera profesional en la producción original de la obra teatral 'Hair' en Londres en 1968. Fue en ese entorno donde conoció a Richard O'Brien, quien le presentaría el manuscrito de una comedia musical que cambiaría su vida para siempre.
En un principio, el personaje principal estaba pensado como un científico alemán con bata de laboratorio. No obstante, con la genial aportación de Curry, el excéntrico doctor adoptó un corset, medias de red y un acento aristocrático que definió una era en el cine de culto.
El nacimiento de un ícono transgresor
La adaptación cinematográfica de The Rocky Horror Picture Show en 1975 no tuvo una gran recepción comercial en su estreno inicial. Sin embargo, su distribución en funciones de medianoche la convirtió en un fenómeno de culto sin precedentes, donde los fanáticos asistían disfrazados y recreaban las escenas en las salas de cine.
A pesar de que el papel le trajo fama internacional, Curry admitió en su momento que le preocupaba quedar encasillado. Por ello, buscó de inmediato expandir sus horizontes artísticos, incursionando con éxito en la música con tres álbumes de rock y cosechando tres nominaciones al premio Tony por sus notables interpretaciones en Broadway.
Villanos y personajes entrañables
La versatilidad de Curry le permitió dar vida a villanos complejos que el público no podía evitar adorar. Entre ellos destacan el malvado Cardenal Richelieu en The Three Musketeers de 1993, el antagonista Rooster Hannigan en la adaptación cinematográfica del musical Annie en 1982, y el demoníaco Darkness en Legend de Ridley Scott.
Asimismo, prestó su inigualable voz para icónicos personajes animados, como el destructivo espíritu Hexxus en FernGully: The Last Rainforest y el entrañable Nigel Thornberry en la serie de televisión 'The Wild Thornberrys'. En sus últimos años de carrera, destacó al dar voz al Canciller Palpatine en Star Wars: The Clone Wars.
Su última aparición especial fue en el año 2016, cuando participó como narrador en la nueva versión para televisión The Rocky Horror Picture Show: Let's Do the Time Warp Again, cediendo la batuta del icónico doctor a la actriz Laverne Cox.
La partida de Tim Curry marca el fin de una era para los amantes del cine de culto y el teatro musical. Su figura representa el triunfo de lo poco convencional sobre las fórmulas tradicionales de Hollywood.
A menudo, la industria cinematográfica tiende a encasillar a los actores europeos en roles de villanos o mayordomos. Sin embargo, en lugar de resistirse a esta tendencia, Curry la abrazó con orgullo, consciente de que los antagonistas siempre ofrecen las mejores líneas y los arcos más divertidos de interpretar.
Su audacia para cruzar fronteras de género y sexualidad en una época sumamente conservadora abrió el camino para que muchas personas se sintieran libres de explorar su propia identidad. Hoy nos despedimos de un artista valiente, carismático y poseedor de un talento teatral inabarcable que, sin lugar a dudas, vivirá por siempre en la memoria colectiva.























