Supergirl: El fracaso en taquilla que sacude a DC Studios

El decepcionante debut en taquilla de Supergirl, dirigida por Craig Gillespie, ha encendido las alarmas en DC Studios. Tras recaudar apenas 68 millones de dólares globales en su primer fin de semana, se proyectan pérdidas millonarias para Warner Bros.
La producción, protagonizada por Milly Alcock, sumó únicamente 38 millones de dólares en la taquilla doméstica de Estados Unidos y 30 millones en territorios internacionales. Frente a un alto costo de desarrollo, el largometraje se perfila como un tropiezo comercial severo para la naciente franquicia del DC Universe.
El impacto financiero de Supergirl en el nuevo universo de DC
De acuerdo con estimaciones publicadas por medios especializados, el recorrido de la cinta en salas de cine apunta a una rentabilidad lejana. A continuación, se detallan las cifras estimadas del desempeño comercial del proyecto:
- Presupuesto de producción: Entre 175 y 180 millones de dólares.
- Campaña de marketing global: 100 millones de dólares adicionales.
- Recaudación en su debut global: 68 millones de dólares.
- Expectativa final de taquilla: Entre 200 y 210 millones de dólares.
- Pérdidas estimadas para el estudio: Entre 100 y 120 millones de dólares.
Un factor que evitó un golpe financiero de mayor escala fue la ausencia de contratos de participación en los beneficios basados en la taquilla. Por ejemplo, la protagonista Milly Alcock recibió un sueldo fijo de aproximadamente 400,000 dólares, lo que limita la acumulación de costos adicionales para la productora.
Reacciones corporativas y el futuro del DCU
A pesar de la evidente flaqueza comercial, Peter Safran, co-CEO de DC Studios, defendió el proyecto en declaraciones para The New York Times. "Aunque la película no cumplió con nuestras expectativas de taquilla, es solo un componente de una estrategia más amplia en la que seguimos confiando", explicó el directivo.
La situación contrasta directamente con el primer paso de esta nueva etapa, Superman, dirigida por James Gunn y protagonizada por David Corenswet, la cual recaudó 618.7 millones de dólares. Aunque el plan general no peligra de forma inmediata, este revés económico se presenta en un momento complejo para Warner Bros., que se encuentra en negociaciones de adquisición por parte de Paramount Skydance.
Por su parte, la recepción crítica tampoco ha sido benévola, registrando un 54% de aprobación en Rotten Tomatoes y un promedio de 49 sobre 100 en Metacritic. El siguiente gran paso cinematográfico de la saga será Man of Tomorrow, programada para estrenarse en el año 2027.
Próximos desafíos en la cartelera
La competencia en cines promete endurecerse notablemente con la llegada de Minions & Monsters, de Universal Pictures e Illumination, la cual proyecta un debut de hasta 80 millones de dólares durante el fin de semana del 4 de julio. Mientras tanto, éxitos animados consolidados como Toy Story 5 de Disney continúan dominando las taquillas globales.
En este adverso panorama, analistas anticipan una fuerte caída de hasta el 60% en la venta de boletos para Supergirl durante su segundo fin de semana. Esto colocaría sus ingresos semanales en apenas 15 millones de dólares, agudizando la crisis de su ciclo comercial.
Es innegable que DC Studios se enfrenta a un duro golpe de realidad. Aunque la gestión de James Gunn y Peter Safran prometía sanar las heridas del antiguo universo cinematográfico, Supergirl demuestra que el público general ya no acude en masa a las salas solo por llevar el sello de una marca de cómics.
La decisión de no otorgar contratos de participación en taquilla al reparto fue un acierto financiero preventivo, pero la tibia recepción crítica revela un problema de fondo: la fatiga del género de superhéroes es real cuando las historias de origen se sienten genéricas. Si el estudio aspira a mantener vivo su plan a largo plazo hasta el estreno de Man of Tomorrow, necesitará replantear con urgencia cómo conectar emocionalmente con una audiencia que ya no se conforma con fórmulas predecibles.