Disney admite que The Mandalorian and Grogu falló en taquilla

The Mandalorian and Grogu (2026)
The Mandalorian and Grogu (2026), Lucasfilm Ltd., Fairview Entertainment.

Durante la llamada de resultados financieros, el director ejecutivo de Disney, Josh D'Amaro, admitió que las películas The Mandalorian and Grogu y el live-action de Moana no cumplieron con las expectativas en taquilla, representando tropiezos comerciales para el estudio durante su paso por cines.

El impacto de The Mandalorian and Grogu en cines

A pesar de la enorme expectativa que rodeaba el regreso de Star Wars a las salas de cine tras el estreno de The Rise of Skywalker, la producción dirigida por Jon Favreau no logró el éxito esperado. El largometraje, protagonizado por Pedro Pascal, Jeremy Allen White y Sigourney Weaver, se enfrentó al escepticismo de un público que cuestionó la necesidad de llevar a la pantalla grande una historia originada en la televisión.

La película acumuló apenas 345 millones de dólares a nivel mundial, partiendo de un debut doméstico de 81 millones de dólares durante el fin de semana del Memorial Day. Con un presupuesto de producción estimado en 165 millones de dólares (sin contar gastos de publicidad), el desempeño financiero dejó un saldo negativo en las salas tradicionales, estableciendo una de las recaudaciones más bajas para un live-action de la franquicia.

Por su parte, la nueva versión de Moana, estelarizada por Dwayne Johnson, tampoco corrió con mejor suerte. Con una recaudación global de 262 millones de dólares frente a un presupuesto de 250 millones, se estima que la cinta generará pérdidas en salas de cine superiores a los 100 millones de dólares para la compañía.

El "efecto portafolio" de Disney y sus otros ingresos

A pesar de los malos resultados en taquilla, la cúpula directiva de Disney mantiene una postura optimista basada en la diversificación de sus ingresos. El director financiero de la corporación, Hugh Johnston, explicó que el negocio cinematográfico funciona como un "juego de portafolio", donde la volatilidad de los cines se compensa con otras divisiones comerciales.

Los ejecutivos señalaron que estas propiedades intelectuales siguen generando valor a través de múltiples canales:

  • Ventas de mercancía: The Mandalorian and Grogu impulsó un crecimiento notable en la venta de juguetes y productos minoristas de la marca.
  • Atracciones en parques: El estreno de la película incrementó la afluencia de visitantes a la atracción renovada de Millennium Falcon en Disneyland y Walt Disney World.
  • Videojuegos y streaming: La participación de los usuarios en los juegos de la saga aumentó, y se anticipa que Moana se convierta en un pilar de visualizaciones cuando llegue a la plataforma Disney+.

A diferencia de Solo (2018), cuyo presupuesto se elevó a casi 300 millones de dólares debido a intensas refilmaciones antes de recaudar 392 millones, la última aventura de Mando y Grogu tuvo un costo de producción más controlado, lo que amortigua ligeramente el impacto de su fría recepción comercial.

El futuro de Star Wars en la pantalla grande

Tras asimilar el tibio desempeño de su reciente estreno cinematográfico, la compañía ya prepara su próximo gran movimiento dentro de la saga espacial. El siguiente proyecto programado es Star Wars: Starfighter, un filme que contará con el protagonismo de Ryan Gosling y la dirección de Shawn Levy, cuyo estreno está planeado para el 28 de mayo de 2027.

Mientras tanto, el éxito de la alianza con Sony Pictures en Spider-Man: Brand New Day mantiene altas las expectativas para los próximos estrenos de Marvel Studios en cines, especialmente Avengers: Doomsday, programada para finales de este año.

La admisión de Disney sobre el rendimiento de The Mandalorian and Grogu pone en evidencia una desconexión preocupante entre el estudio y su audiencia. Llevar una serie de televisión exitosa a la pantalla grande con un guion apresurado que recicla tramas secundarias —como el rescate del hijo de Jabba el Hutt— se sintió más como un movimiento corporativo para llenar un vacío en el calendario que como una necesidad artística genuina. Aunque los ejecutivos intenten justificar el tropiezo con la venta de juguetes y la afluencia a sus parques temáticos, la realidad es que el cine sigue siendo el corazón narrativo de Star Wars. Si la saga quiere recuperar su antigua gloria en las salas de cine, debe dejar de tratar sus películas como simples comerciales de dos horas para sus tiendas de recuerdos.